Miguel Leitón
Orientador
I. Rebeldía
La rebeldía es una de las características más sobresalientes de la adolescencia, y seguramente la que más complica las relaciones entre padres e hijos. Se pone de manifiesto en sus actitudes, protestando constantemente, oponiéndose a las normas, a lo establecido, desobedeciendo a todo sistema de orden y enfrentándose con frecuencia a los padres, tutores o profesores.
II. ¿Por qué sucede?
El comportamiento rebelde de los adolescentes:
*Es la consecuencia de la búsqueda de independencia.
*Necesitan distanciarse de la relación de dependencia y protección que han tenido con sus padres.
*Están formando encontrar su identidad.
*Mala relación con los padres.
*Ausencia de límites en etapas anteriores o de carencia de los mismos en la actualidad.
*Influencia de amigos, medios masivos de comunicación.
*Expresión de necesidad de control.
III. Tipos de rebeldía
La rebeldía silenciosa que nace del miedo actuar y se traduce en una conducta de reclusión en sí mismo, en la cual el adolescente adopta una postura de protesta muda y pasiva contra todo.
Rebeldía agresiva, violenta que a diferencia de la anterior se expresa de manera fuerte ya sea verbal, gestual, golpes, rechaza las normas y suele perder el control de sus emociones.
Rebeldía en contra las normas de la sociedad, se da por egoísmo o utilidad propia, o por el simple placer de no observarlas.
IV. Reacción de los adolescentes
Al hablar de rebeldía podemos esperar dos reacciones del adolescente:
*El adolescente que sufre cambios, expresa no estar de-acuerdo, amenaza con no respetar normas, etc. Sin embargo conserva relaciones armoniosas con su familia, respeta y controla sus reacciones.
*El adolescente que intenta casi desesperadamente, cortar sus lazos afectivos con padres, hermanos, profesores. Su conducta es contraria a todo lo que le dicen, no respeta.
V. ¿Qué hacer?
El adolescente tratará de poner a prueba su paciencia, pues conoce sus límites y sabe qué es lo que lo provoca, pero pase lo que pase manténgase bajo control.
1. Recrear todo un nuevo sistema de reglas y valores, que además sean supervisadas en forma mucho más severa.
2. Conservar la paciencia y alimentar la esperanza.
3. Suprimir la distancia y fortalecer la proximidad.
4. Cambiar la culpa por la responsabilidad en el caso de los padres y madres.
5. Buscar una permisividad balanceada.
6. Cuidar nuestro lenguaje, el cómo nos sentimos como padres y madres frente al adolescente.
7. Retírese de las discusiones, pero mantenga firmes sus decisiones.
8. Escuchar, demuéstrele a su hijo que usted comprende su punto de vista.
9. Identificar juntos padre-hijo la causa de la conducta rebelde.
10. Alentar, expresar aprecio por las acciones positivas.
11. Formar alianzas.
12. Negociar, intercambiar comportamientos positivos , por permisos.
13. Establecer normas, las cuales deben ser transmitidas en forma firme y clara, para que sean entendidas.
14. El cumplimiento o no de una norma debe ser constantemente supervisado.
15. El no cumplimiento de una norma o expresión de una conducta, considerada como no aceptable, sean una traba para futuros beneficios.
16. En cuanto a las consecuencias que sean lo suficientemente firmes, como para que el adolescente piensa dos veces volver a cometerla.
17. No lo rechace cuando él trate de rechazarlo a usted.
18. Ser críticos sólo en lo esencial.
19. Intentar mantener una buena comunicación.
Si desea comunicarse con un consejero llame al 2216-9292 o envíenos un correo electrónico a través de: www.enfoquealafamilia.com/correo
|