Shana Schutte
Si pudieras reclutar a una persona para ayudarte a criar a tus hijos, ¿Quién sería? ¿Una súper niñera? ¿Un entrenador de padres? ¿Qué tal un experto en psicología infantil?
Ahora bien, no podemos presentarte a una súper niñera o ayudarte a encontrar a un entrenador de padres – pero podemos presentarte estos pequeños consejos tomados del experto en psicología infantil el Dr. Kevin Leman, para ayudarte a mejorar en la tarea de criar a tus hijos e hijas.
Recuerda que tu hijo quiere complacerte
Durante mi cuarto año como maestra, enseñaba arte a niños de sexto grado hiper-energéticos y hormonales. Para marzo del año escolar, estaba convencida de que aunque disfrutaba enseñar, no era el llamado de Dios para mi vida. Así que una semana antes de que la escuela terminara, anuncié que me iría. Yo no estaba sorprendida de que algunos de mis estudiantes no estuvieran tristes porque me iba, pero estaba sorprendida de que un estudiante en particular llorara cuando anuncie mi partida.
Anthony era insoportable, pero también era uno de esos niños que no podías evitar amar. Muchos días cuando el irrumpía en mi clase, encontraba mi silla de rueditas para el escritorio y la rodaba por toda la habitación como si estuviera en una pista de carreras. No puedo contar el número de veces que le dije que se quitara de mi silla, que le pedí que dejara de hablar o que dejara de molestar a otros estudiantes. Anthony nunca parecía molesto por mis regaños; al contrario, él a menudo sonreía como un gato que se comió un ratón, lo que en ocasiones me volvía loca. Pensé que como había sido tan dura con él, celebraría mi partida; en cambio, estaba triste cuando dije adiós. “¿Por qué?” preguntó. “¿Por qué se va, Sta. Schutte?” sus ojos estaban llenos de lágrimas.
Su reacción me sorprendió. Yo esperaba que otros estudiantes con los que no había tenido tantos problemas estuvieran tristes porque me iba, pero no Anthony. Después de todo, él había estado en más problemas conmigo que un barril de monos traviesos. “¿Por qué estás tan triste?” pregunté: “Porque usted me agrada” dijo él. A pesar de que a Anthony parecía no importarle lo que yo pensara, él realmente me amaba.
De la misma manera, a veces podría parecer que tus hijos sólo quieren volverte loca. Pero en realidad, ellos te aman y quieren complacerte más de lo que piensas. Es importante tener esto en cuenta mientras los disciplinas.
En uno de sus libros, el Dr. Leman dice que no necesitas tener un doctorado o mucho dinero para ser un buen padre o madre, al contrario, él dijo: “Tienes todo lo que necesitas. Tú sabes el secreto más grande de todos: tu hija quiere complacerte. Ella no puede soportar cuando sabe que eres infeliz con ella. Ella quiere complacerte. ”.
Cultiva este deseo que tu niño tiene de complacerte amándolo mucho. Luego, la disciplina será mucho más fácil para ambos y tu hijo responderá de manera más positiva a las creativas técnicas de disciplina.
No hagas una montaña de un grano de arena.
Mi abuela siempre dijo que en un matrimonio hay algunas cosas de las cuales deberías hacer un gran problema (o una montaña) y algunas otras de las que no deberías. Por ejemplo, un amorío es una montaña, el color de tu nuevo auto es un grano de arena. Tristemente, muchas parejas hacen montañas de cosas que deberían permanecer como granos de arena.
Este mismo principio aplica en la disciplina de los niños y niñas. Muchos padres y madres con el deseo de asegurarse que todo esté perfecto con sus hijos e hijas hacen montañas de un grano de arena – que a su vez hace la vida tediosa y agotadora. Por esta razón es importante para los padres decidir cuáles problemas son montañas de comportamiento y cuáles son granos de arena de comportamiento. Definir estas montañas y estos granos de arena te guiarán a saber cuales batallas pelear con tus hijos y cuales dejar ir.
No seas un padre “solo arréglalo”
Cuando mi abuelo estaba vivo, estaba muy lejos de ser un perfeccionista en carpintería. En lugar de eso, él era un tipo de persona “solo arréglalo”. Eso significa que si la tubería debajo del fregadero de la cocina estaba rota, el abuelo lo arreglaría usando cinta adhesiva y algunas piezas y partes sobrantes que se encontrara en el garaje. Si él tenía que construir un estante para su taller él hubiera juntado algunas tablas torcidas con algunos clavos viejos y “¡viola!” había terminado. El raramente tenía un plan sólido de cómo arreglar cualquier cosa.
Cuando se refiere a paternidad, las mamás y los papás no pueden ser como el abuelo. Al contrario, ellos necesitan tener un plan para lidiar con problemas de disciplina y comportamiento. Después de todo, cada equipo de fútbol ganador tiene un plan para lidiar con la oposición; cada negocio ganador tiene un plan para enfrentar los próximos desafíos; y cada pareja ganadora tiene un plan para lidiar con problemas relacionales. Así que no es sorprendente que todos los padres y madres ganadores necesiten un plan de crianza de sus hijos e hijas.
Derechos de autor © 2008 Shana Schutte.
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