
Por Patricia Odio
Psicóloga
Durante el noviazgo el romance fluye naturalmente, se espera con anhelo cada oportunidad de compartir con la pareja y se disfruta cada minuto de estos encuentros. Sin embargo, con frecuencia, después de varios años de matrimonio el romance tiende a desvanecerse y las parejas se preguntan ¿Qué paso con aquel maravilloso romance vivido durante el noviazgo?
Es normal que todo matrimonio enfrente distintas etapas, que el amor madure y se transforme, sin embargo, existen elementos en la dinámica de la pareja que los han acercado desde el inicio de su relación y otros que tienden a separarlos. Por lo tanto, el secreto de mantener el romance está en procurar mantener y aún mejorar los elementos positivos y modificar aquellos que perjudican la relación.
Sin embargo, este proceso discriminatorio y de constante modificación, debe ser un acto consciente, una decisión que puede ser definida como la decisión diaria de amar al cónyuge, manteniendo así vivo el romance a pesar de los momentos difíciles, y las adversidades por las que atraviesa todo matrimonio. Esta constante renovación producirá el crecimiento de la relación de pareja, evitando el aburrimiento y la rutina, enemigos número uno del romance.
Generalmente se identifica al amor como un sentimiento exacerbado que produce inclusive reacciones físicas, como lo son las sensaciones en el estomago o “mariposas en el estómago”, sin embargo el verdadero amor va mucho más allá de estos sentimientos y sensaciones puramente físicas, el amor verdadero es un acto consiente de honor, de sacrificio y de estima hacia la pareja sin importar cual sea el costo. Lejos de la creencia general, el amor no se produce espontáneamente, y se mantiene o deja de existir de la misma manera, el amor y el romance deben de ser cultivados día a día.
Dentro de las razones más comunes por las que las parejas suelen distanciarse están los resentimientos y heridas que se dejan sin resolver al pasar del tiempo, destruyendo el respeto y la estima que se sentía por el cónyuge; así también, uno de los aspectos mas comunes que produce la perdida del romance es el focalizar el romance únicamente a la intimidad física.
Al acercarse al cónyuge la meta no debe ser solamente la intimidad sexual, es importante desarrollar una relación de amistad, la cual debe de ser edificada día a día, tomándose el tiempo necesario para conocer cuales son los gustos y necesidades del cónyuge. Cuando la pareja experimenta la sensación de sentirse valorado, respetado y comprendido, le será más fácil acercarse con confianza para compartir sus necesidades, y así se irá desarrollando este vínculo de amistad que une cada vez más a la pareja. Saber realmente quien es esa persona con la que se vive, interesarse por su vida y sus sentimientos y darle un lugar de valor conduce a establecer una verdadera relación de honor.
Existen elementos y actitudes que definitivamente aumentarán el romanticismo y acercarán a la pareja:
- Construir caminos juntos a partir de metas comunes, desarrollando la habilidad de motivarse mutuamente y fortalecerse el uno al otro.
- Tomar tiempo para demostrarse su amor, por medio de besos , abrazos, gestos y palabras positivas, haciendo crecer en la pareja la aceptación, el animo y la estima.
- Planear y compartir tiempo a solas
- Mantener día a día los pequeños detalles y las expresiones de afecto. creando la necesidad de estar juntos.
Habrá que recordar que en los momentos difíciles es muy importante mantener el compromiso de amar a la pareja, pues es cuando se desarrolla la solidaridad y la compasión en la pareja. Así también uno de los aspectos mas valiosos para acercar a la pareja es poder reconocer cuando se ha herido u ofendido al cónyuge, y pedir perdón, procurando un cambio de actitud que permita sanar la relación.
El acercarse a la pareja es un acto de voluntad que crece cuando se decide amar y perdonar al otro a pesar de la adversidad, teniendo en gran estima a la persona amada.
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