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Prematrimonio

Consejos para el compromiso
Por Scott Croft 
Traducido por Jimmy Hernández, editado por Guiselle Jiménez.


¿Es este el elegido?
Hablemos primero (y de manera breve) acerca de la decisión de casarse con una persona en particular. He escrito sobre esto en otras ocasiones, pero aquí expongo un breve repaso:


Primero, observe el proyecto que usted tiene para su vida; más específicamente,  ¿qué piensa usted será de este propósito o proyecto si se une a esta persona?, o ¿qué visualiza  ahora que el Señor le ha puesto ahí? ¿Podrá, en términos generales, servirle a Dios mejor si están juntos que separados? ¿Será capaz de lograr el propósito (permanecer en su plan original o en uno que usted haya percibido- una visión a través de esta persona) más efectivamente juntos que por separado? Después, considere si siente que puede amar a esta persona sacrificialmente, así como respetarla y apoyarla. 


También, ¿qué piensan los demás (aquellos a los que ambos han pedido consejo, bajo el contexto en que su relación ha tomado lugar, amigos o familia) sobre la relación? ¿Les parece sólida? ¿Les parece que la relación es buena para ambos? Como lo escrito anteriormente, esta es (eso espero) una valoración mucho más profunda que simplemente preguntarse ¿soy físicamente atractivo para él o para ella?" o "¿Tenemos química?".


Vamos, andando
Si pasas toda esta búsqueda del alma, podrías decidir (probablemente de forma separada por el momento), que el matrimonio entre ustedes dos es lo correcto ante el Señor. Si esto sucede, el siguiente paso para el chico es ir a través de ese proceso aterrorizante lleno de placer para aprender acerca de diamantes de circonio cúbico, averiguando sobre las especificaciones exactas del anillo que su novia desea por medio de varios actos de espionaje, escogiendo el anillo perfecto con base en una intuición sincera, y agonizar por  el planeamiento cuidadoso de la forma de declararse que no llegue a avergonzarlo por completo. Como las mujeres pueden sospechar,, este proceso llega de manera natural y fácilmente a todos los hombres. Luego de que la declaración ha sido hecha sin tropiezos y llevada a cabo por el hombre sin inconvenientes de ningún tipo, la mujer dice sí sin dudar, acompañada  por sonrisas y lágrimas por doquier. Las reacciones individuales pueden variar.


Bien, felicidades, estás comprometido. ¿Qué haces ahora? Cuando se trata del compromiso, hay un sólo concepto en mente. Es fácil, simple y debe guiarte en cada decisión, en todas las etapas del proceso y hasta que llegues a estar delante de Dios, de la gente y de la persona que los vaya a casar en el gran día. ¿Listo? Este concepto es que Aún no estás casado/a. Ahora, dependiendo de la logística u otras circunstancias, trasfondos culturales, duración de la relación, cosas que otros cristianos te hayan dicho, hay otra forma de decirlo. ¿Listo? No estás casado/a aún. Recuerda esto si no aprendes nada más de este artículo.


Asumiendo esta “regla fundamental del compromiso," veamos algunas formas útiles para crecer en pareja y pasar este momento único. 




¿Que hacemos ahora?
Un tema que ocupará la mayor parte de su tiempo de conversación más que antes de haberse comprometido será cómo es posible que no estén casados aún. Aquí hay otras cosas para que piensen al respecto.


Primero, no gasten tiempo importante conversando acerca de cómo será su vida sexual una vez que estén casados. Hablen claramente acerca de los límites en su relación física, y pongan métodos claros en su lugar que les ayuden a adherirse a ellos, pero no gasten el tiempo fantaseando sobre su futura relación sexual. Parece algo de sentido común, pero confíe en mí, se debe decir.


Si cada uno de ustedes siente que debe conversar con alguien de confianza sobre los temores o preocupaciones que usted pueda tener sobre su relación sexual, especialmente durante la propia noche de bodas.  No necesitas hablar de esto constantemente como pareja, y tampoco debes hacer un estudio profundo del Cantar de los Cantares con tu prometido/a dos meses antes de la boda.


Esto es importante: No compren el mito secular de que de alguna manera usted es inferior o fracasará como esposo/a si usted no cumple como un experto sexual la noche de su boda. De hecho, lo contrario es lo verdadero. Aprender y crecer juntos en esta forma es una de las muchas cosas maravillosas sobre el matrimonio.


Prepárese para el Matrimonio
Haga buen uso de su compromiso más allá que simplemente prepararse para la boda. Tome algún tiempo para verdaderamente prepararse para el matrimonio también. Reciba consejería para el matrimonio, ya sea de parte del pastor quien tendrá a su cargo el servicio de la boda o de alguna otra persona que sea madura en la fe y en el matrimonio. 


Aunque existen un enorme número de libros espectacularmente malos sobre el matrimonio, también hay otros muy buenos. Pida consejos sobre qué literatura puede adquirir. Lea y medite. 


Finalmente, converse sobre cosas que usted piense puedan ser fuente de conflicto durante su matrimonio. Un buen consejero matrimonial los forzará a ustedes a hacer esto al tratar de encontrar esas áreas y tanteándolas un poco, pero debe esforzarse de su parte para ponerle atención a esos temas que usted saben existen. Además de trabajar posiblemente en esos temas de manera temprana, el ejercicio mejorará sus destrezas en comunicación. Confíe en mí.  Las va a necesitar.


Prepárese para la boda
Desde mi punto de vista, mucho menos de su compromiso debe utilizarse en planear la boda que en preparar su matrimonio, pero obviamente usted pasará algún tiempo conversando sobre esto. He aquí algunas cosas que debe tener en mente mientras lo hace.


Una boda no es ante todo sobre las dos personas que se casan. No es fundamentalmente sobre el día especial de la novia (aunque será sin lugar a duda un día especial para ella), y no es ante todo el rito del novio para pasar a la hombría cristiana (aunque de cierta manera también lo es). El día de la boda es un servicio de alabanza en el cuál dos personas llegan a casarse. De hecho, en siglos anteriores, literalmente era eso. Al final del servicio regular de domingo en la mañana, dos personas que se casaban podían ya fuera caminar hasta el frente de la iglesia o simplemente ponerse de pie donde se encontraban y decir sus votos.


Al igual que planeas la música, la decoración, y otros aspectos del servicio de la boda, ten en mente que en última instancia es un evento de adoración delante de Dios. Yo aconsejo que lo hagas sencillo, y mantenlo lleno de adoración. Demasiadas parejas ponen tremenda energía y estrés, incluso lágrimas, sobre qué tipo de papel pergamino falso deberán usar para los programas de forma que puedan evocar más efectivamente un tema “Mediterráneo”. Mientras tanto, están desatendiendo su matrimonio incluso antes de empezar. Una boda simple también le permitirá tener un compromiso de celebración corto, lo que en muchos casos es algo grandioso, por un sin fin de razones. 


Mantenga la logística en el asiento de atrás
Al hablar de compromisos a largo plazo, debemos hablar de logística. Si crees que has recibido el llamado para casarte, y crees haber encontrado la persona con la que deseas casarte, entonces cásate. La logística nunca será perfecta. El matrimonio es algo que durará el resto de la vida de uno. Será central y controlará sobre cualquier ministerio que alguno de los dos pueda tener.  Ajuste cosas como los estudios, trabajos, dinero, distancia (en otras palabras, logística) para acomodar lo que significa casarse. No ajustes el propósito ni el tiempo del casamiento por un tiempo significativo de acomodo del capricho de la logística o cualquier otra circunstancia terrenal.


En otras palabras, no es sabio, y probablemente en una violación pecaminosa de algunos otros principios que hemos discutido, tener un compromiso de tres años o una relación inapropiada porque la logística para casarse no es perfecta. Si la logística es tan mala (o tan importante para usted) que sienta que no podrá casarse en el futuro cercano, entonces ponga más cuidado si debe mantener una relación.


Responsabilidad
Lo crea o no, la responsabilidad real es probablemente lo más importante de esta etapa. Debe ser frecuente, personal, local y resistente. Tome los pasos para glorificar respetarse a sí mismo y a su cónyuge  por todo el camino hacia la boda y más allá.


Su relación de noviazgo y progresión hacia el matrimonio puede verse diferente de algunos de [los elementos] que he escrito aquí. Mantenga en mente tan sólo los elementos esenciales: respeto, cuido del alma de la otra persona por sobre tus propias necesidades, no defraudarse el uno al otro, dirección y sumisión que saldrán a escena y que serán retratadas de una forma santa para que el mundo la vea, relaciones ejecutadas corporativamente y bajo consejería, falta de intimidad emocional inapropiada, sin intimidad física, dejar el matrimonio para el matrimonio, ser diferentes de lo que el mundo es, dándole la gloria a Dios.


Derechos de autor © 2007 Scott Croft. Todos los derechos reservados. Asegurado por derechos de autor Internacional. Este artículo fue publicado en Boundless.org el 2 de  agosto de 2007.







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