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Familia y Sociedad

La tensión entre el trabajo y la familia


 


Por Jim Dye
Traducción: Mercedes Tucker



Introducción



A menudo los padres se encuentran en una guerra entre el jala y suelta de la rienda, atrapados entre las demandas de su empleo y las de su familia. En este escrito se analiza lo que respondieron los padres en nuestro estudio acerca del tema del balance entre empleo y familia. Los pensamientos de los padres relacionados al balance empleo - familia se dividen en tres tipos:

 

- Los papás que creen que el empleo triunfa sobre la familia.

- Los papás que creen que el empleo y familia son igualmente importantes.

- Los papás que creen que la familia triunfa sobre el empleo.

 

A pesar de la creencia de los padres, su actitud sobre el balance empleo - familia tiene implicaciones significativas para el grupo familiar.

 

El empleo triunfa sobre la familia


Algunos papás viven para trabajar en lugar de trabajar para vivir. Mateo cree que él debe hacer lo que sea para mantener su empleo, así su familia pasa a segundo lugar después de éste. Él cree que para ejercer su papel de padre debe poner su empleo de primero. Siendo un buen proveedor, Mateo dice que así es como ejerce su papel de padre. Como resultado él cree que se justifica el sacrificar su familia por su empleo, haciendo lo que él tenga que hacer para asegurarse de conserva su trabajo. Mateo parece un esclavo de su ocupación.

 

Su vida personal, el tiempo y actividades familiares están sujetas al derecho de prioridad cuando surgen emergencias relativas al trabajo. La compañía de Mateo se recarga en él y él parece aceptarlo, y probablemente lo acepta ya que siente que él debe hacer lo que haya que hacer para mantenerse siendo indispensable en su empleo. Para pasar más tiempo con su familia Mateo dice que debe lograr trabajar mejor, en otras palabras, desempeñar con más eficiencia sus mismas tareas u otras adicionales que ellos recargan sobre él. En ninguna parte de su historia Mateo indica que él tiene algún control, o voluntad, o si es capaz de poner límites a su carga de trabajo. Lo que sea que su empleo le demande, él cree que tiene que hacerlo. Si Mateo acorta su jornada de trabajo para pasar más tiempo con su familia su trabajo igual se realizará. Mateo parece ser un esclavo de un impredecible flujo de tareas que no respetan límites entre el tiempo personal y el tiempo de trabajo.


Él no cree que habría alguna diferencia en otra compañía y que "esto es así en mi industria, y en mi país", así que Mateo no busca un nuevo trabajo.


Daniel considera la pregunta sobre el balance empleo - familia como una pregunta con truco, ya que las dos cosas son muy interdependientes. Sin un empleo él no puede ser un proveedor y un padre y esposo eficiente. El empleo de Daniel viene primero por necesidad, y la familia termina logrando "el extremo corto de la vara". Proporcionar alimento, techo y abrigo, simplemente toma prioridad sobre el tiempo personal con los miembros de la familia. Las demandas del empleo de Daniel le impiden pasar demasiado tiempo con sus niños. Sea real o imaginaria Daniel no piensa como si tuviera una oportunidad de poner a su familia primero que su empleo. Los conflictos entre familia y empleo son automáticamente decididos en favor al trabajo. "El trabajo lo es todo" es como Daniel describe la falta de tiempo familiar y el "empleo" triunfa sobre el tiempo familiar. Cundo las dos horas de descanso de Daniel se acortan a 15 minutos, por ejemplo, su tiempo libre fue asignado instantáneamente a más trabajo, no a la familia. Esto sugiere que Daniel considera el tiempo familiar como una distracción injustificable o una diversión lejos del "trabajo". Como él lo admite, "mi familia logra el extremo corto de la vara". Daniel, como Mateo, tiene un sentido de resignación a los intrusos del trabajo sobre el tiempo familiar, cree que la situación no sería diferente en otra compañía, así que él tampoco busca un trabajo nuevo. Daniel comenta que debe poner su empleo primero que la familia, y que existen compañeros que a menudo no toman vacaciones por temor a perder sus trabajos.

El empleo y la familia son igualmente importantes


Para algunos padres, un esfuerzo es hecho para mantener un fino balance entre empleo y familia ya que ellos los consideran entrelazados y de igual importancia. Tal como usted no puede estar con su familia 20 horas al día y conservar un empleo, ni pasar 20 horas al día en su trabajo y ser un papá eficiente, ocasionalmente los compromisos entre empleo y familia son requeridos para mantener un medio feliz. Para esos papás, conservar la igualdad entre trabajo y familia es un asunto de pragmatismo. Sobre una base emocional o ideal ellos creen que la familia es la mayor prioridad.


Ellos creen que cumplir su papel de padre incluye el ser un buen proveedor, en un fino balance con dedicar tiempo a la vida familiar. Ellos son defensores del tiempo familiar, y sus esfuerzos son intencionados para no dejar que el trabajo les robe el tiempo de ser papás de sus niños y estar con sus familias. Un papá ajusta su jornada para así poder pasar más tiempo con sus niños. El cambiará sus horarios para estar en el hogar aunque sea por un periodo corto a la hora de la cena cuando él pueda preguntar a sus niños acerca de su día. Otro papá, un maestro, va a su trabajo temprano y así cuando él llega a casa en la tarde su familia tiene su total atención. Algunos papás maximizan el precioso tiempo familiar mediante la inclusión de sus niños en todas las cosas que ellos hacen, o donde quiera que ellos van a trabajar. Estos papás no son inmunes a los desafíos de su profesión pero colocan en las prioridades a sus familias. En la práctica están dispuestos e intentan en su esfuerzo para comprometerse lo mejor que pueden en mantener en equilibrio sus roles familiares y el de su profesión.

La familia triunfa sobre el trabajo


El trabajo toma el segundo lugar en relación a la familia para los papás que ven sus profesiones como el medio para una finalidad. Aunque la profesión es muy importante, esos papás trabajan primeramente para mantener a su familia. El cambio de paradigma desde “vivir para trabajar” a “trabajar para vivir” ocurre a menudo para algunos papás con la llegada de la paternidad.

 

En algunos casos, sin embargo, un padre adicto al trabajo llega a darse cuenta de su problema sólo después que él “se tomó tiempo” luego de perder su empleo, o luego de que éste mermó. Kyle, por ejemplo, estuvo poniendo el empleo de primero e ignorando a su familia hasta que su negocio disminuyo, con una baja en su economía hace seis años. Una vez que su negocio bajo y él tuvo tiempo para su familia, se dio cuenta que él no había establecido relaciones con sus niños, un bebé y otro de dos años de edad. Kyle inicio cultivando relaciones con su familia, dando prioridad a su familia así que pasó mucho tiempo con sus hijos y asistiendo a los eventos importantes de sus vidas. Después de los últimos seis años Kyle se ha acercado sus niños, quienes tienen ahora ocho, seis, y otro en la cola que ya tiene cuatro años. Ahora el prioriza sus roles primero como esposo, segundo como padre y el empleo esta de tercero. Kyle está preocupado de que el tendrá dificultad manteniendo limites saludables entre el empleo y la familia cuando eventualmente la economía se recupere y su cantidad de tareas se incremente.


Ben expresa que aunque el empleo es una necesidad importante para él, la familia es su mayor prioridad. Cuando se le preguntó de cómo él hace el balance entre el empleo y su familia, Ben dijo "¡Simplemente lo hago! Por eso es que yo no tengo amigos". Ben compromete cada minuto que puede con su familia, lo que ha llegado al punto de cobrarle el precio de amistades y actividades personales que él podría disfrutar. Aunque no tiene tiempo para amistades, Ben dice que está "bien" ya que en este rol familiar él está completo. Su empleo es muy importante ya que este mantiene a su familia, pero el empleo y la profesión no son tan importantes para él como lo es su familia. Ben coloca su mayor prioridad en Dios, luego en su familia, en su empleo, y en Ben.

Conclusión


A menos de que un papá sea adinerado y no necesite de trabajar, es normal que se enfrente a conflicto de prioridades entre trabajo y familia. El cómo los padres dirijan el balance entre trabajo y familia tiene ramificaciones positivas o negativas para todos los involucrados; para sí mismo, a su familia, y a su patrono. El comportamiento del padre será en larga medida basado sobre su sentido de control, la flexibilidad de su empleo y su familia, y su voluntad de contraer un sano compromiso y un límite establecido.


En balance entre empleo y la familia estarán fuera de equilibrio cuando los límites se ausenten o no se hagan cumplir. Los límites pobres creados fuera de una condición de balance, pueden ser generados por el padre, o en algunos casos por demandas inflexibles de la familia, del empleo, o del patrono. Enfoque a la Familia puede ayudar a los padres aumentando sus conocimientos acerca de los factores necesarios para un sano balance entre empleo y familia. Ya que las familias necesitan alimento, pueden existir periodos de tiempo donde el padre sea el que tiene que tolerar el desequilibrio entre empleo y familia. Por otra parte, muchos padres pueden ser quienes fomenten la condición mediante el ajuste de límites inadecuados, o fallando en la búsqueda y lucha por diferentes oportunidades de empleo que quizás estén disponibles. Con tantos conflictos inherentes a las demandas del empleo y de la familia, los asuntos alrededor del desequilibrio entre trabajo - vida, pueden ser un recurso significante de estrés para los padres y sus familias.





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