¿Quiénes Somos? 
  

Preguntas Frecuentes

Enlaces recomendados

 Contáctenos 
   

Tienda Virtual 

 
 
 
 
         

 

 




 

 




  


           





    

          
   
 

 
Retos de crianza
Límites a control remoto para padres y madres ausentes. Parte I
Educar es enseñar a vivir
Soy mamá y hago lo que puedo. Parte I
Soy mamá y hago lo que puedo. Parte II
Soy mamá y hago lo que puedo. Parte III
Los niños y el ahorro
Educando a las iglesias
Trabajando con la escuela
Las necesidades de los hermanos
Sintiéndose aislado
Cómo salir adelante
Hechos maravillosamente
Perdiendo la fe
Criando hijos con necesidades especiales
¿Qué pasa si un problema de drogas ya se ha desarrollado?
Reduciendo el Riesgo de Abuso de Sustancias
Etapas y Señales de Advertencia en el Abuso de Sustancias
¿Por qué Los Niños Usan Drogas?
El Abuso de Sustancias en los Niños
Escogiendo un pasatiempo familiar
Construir una relación con tus hijos
El impacto de la interacción diaria
Conversación de familia e identidad
Tiempo en familia y las relaciones
La vida: ¡Vamos, adelante!
Madres de Mujeres
El manejo exitoso de los problemas de comportamiento
¿Cómo aprovechar las vacaciones para enseñar a nuestros hijos finanzas sanas?
La poderosa influencia de un padre
¿Qué saben mis hijos acerca de mi trabajo?
Mantenlo simple
Crecimiento espiritual para niños: Un reto para los padres
Trabajo y Familia
La Biblia, una Guía para la Vida
Cuando los niños no quieren comer verduras
Recompensando la responsabilidad
Bendiciendo a sus hijos
Oración
Papá, mamá: Ayúdenme a ahorrar
Valores Cívicos en el hogar: un verdadero legado
¿Qué hay detrás del MUNDO DEL MANGA Y EL ANIMÉ?
El ABC del mañana Proyecto de vida para niños
Tener hijos no es para cobardes
El desafío de tener hijos
Hábitos a desarrollar en familia I Parte
Hábitos a desarrollar en familia II Parte
Conviviendo con la pareja de papá
Padres amigos
En los zapatos de papá
Dando importancia a lo verdaderamente importante
Criando hijos en el siglo XXI
Tolerancia bíblica
Paternidad Consistente
¿Cómo Pueden los Padres Mantenerse Involucrados?

Límites a control remoto para padres y madres ausentes. Parte I


Sixto Porras

Director Regional

Enfoque a la Familia

 

 

1. La importancia de los padres y las madres

 

La sólida presencia de los progenitores en la vida de los niños y las niñas aporta todo lo necesario para que estos puedan crecer sintiéndose confiados y con las herramientas necesarias para enfrentar la vida por ellos mismos en el futuro.

 

Padre y madre son los compensadores necesarios para que su descendencia crezca con la seguridad necesaria a la hora de enfrentar las críticas, la burla, el menosprecio, el rechazo o la presión social que muchas veces se enfrenta en los centros educativos, o bien, en la convivencia con los amigos. Es en casa donde niños y niñas llegan a llorar la situación experimentada y tienen la confianza de expresar lo que viven, pero sobre todo, reciben el consejo sabio que les permite saber qué hacer la próxima vez. Es esta seguridad la que brinda la presencia de un padre y una madre, y es esta convivencia la que les permite desarrollar la seguridad necesaria para enfrentar a la sociedad con asertividad y confianza.

 

Por otro lado, padre y madre son quienes transmiten las reglas de conducta en el hogar y fundamentan la construcción de un código ético que trae más seguridad a la dinámica familiar. Es lo que les indica qué pueden hacer y qué no y les provee los límites necesarios para que crezcan en un ambiente estable.

 

También son ellos los que proveen la enseñanza necesaria para vivir la etapa del enamoramiento, al enseñarles un modelo para establecer relaciones sanas de pareja, así como a tener cuidado en el campo de la sexualidad, transmitiendo el sentido de responsabilidad para proyectar sus vidas en el tiempo y no en la satisfacción de los deseos temporales.

 

Son los progenitores, también, los que ayudan a su prole a construir su proyecto de vida, enseñándoles a tener sueños que les hagan trascender. Es en casa donde se inspira la ilusión por la vida y se desarrolla el deseo de alcanzar metas propias.

 

Además, es en casa donde aprenden los valores de la honestidad, el esfuerzo personal, el trabajo y la solidaridad con los que más necesitan, y adquieren identificación con su comunidad.

 

Todo niño y niña tiene el derecho a tener un padre y una madre que lo acepte, lo ame, lo cuide y lo eduque. Esa es la necesidad de todo ser humano, porque le brinda seguridad y sentido de pertenencia. Es una función de la naturaleza que nos reproduzcamos en un modelo de familia sostenible en el tiempo, en la que mantengamos viva la ilusión de procrear, cuidar, educar y estimular a la preservación de la raza humana. Esto si queremos sobrevivir y tener relevo generacional.

 

Es fundamental en el desarrollo de una sana personalidad la presencia de los progenitores, y su ausencia tiene un impacto negativo significativo.

 

2. ¿Quién es un progenitor presente?

 

Ser padre y madre es más que proveer económicamente en el hogar, es acompañar en el crecimiento emocional, intelectual, ético y moral de los hijos. Es proveer soporte, afirmar, instruir, y corregir. Es compartir con ellos un modelo de familia que provea esperanza y la seguridad necesaria al crecer.

 

Los padres y las madres presentes tienen tiempo para comer en familia, hacen la tarea con hijos e hijas, les ayudan en sus asignaciones familiares, les llevan a actividades artísticas y deportivas, revisan lo que ven en sus computadoras, instalan filtros y supervisan con quien chatean cuando son pequeños.

 

Los padres y las madres presentes se involucran en la vida social de sus hijos (as), preguntan a dónde van, con quién van, a qué horas regresan, quién estará en la casa de sus amigos y qué tipo de actividades harán. Ellos saben quiénes son los amigos de sus hijos. También están atentos a los programas de televisión que ven y a bloquear los canales dañinos. Asimismo están atentos a las visitas al doctor, al dentista, al oculista y se preocupan porque sus retoños se alimenten saludablemente. Además, están conscientes cuando están experimentando acoso, agresión o discriminación en el centro educativo y se preocupan cuando estos son amonestados o están teniendo un bajo rendimiento académico o una conducta inapropiada.

 

Las familias de padres y madres presentes tienen tradiciones, se comunican entre ellos y tienen calidad de vida. Saben manejar las responsabilidades de todos en el hogar y conocen los límites.

 

Un padre y madre buenos no necesariamente otorgan todo lo que sus hijos desean.

 

En el pasado, la ausencia del papá se excusaba en el trabajo que debía realizar fuera de casa, pero lo cierto es que ahora en muchos casos ambos padres trabajan fuera del hogar. Por esta razón, más que nunca, ambos padres deben complementarse y estar muy presentes en la vida de los hijos, para ayudar en su educación y formación.

 

No basta con ser proveedor. Se tiene la creencia de que comprando todo lo que necesitan y piden los hijos ya con eso son padres y madres responsables y buenos. Pero un padre y madre presente sabe que no basta con enviar a los hijos a colegios de renombre, comprarles ropa de marca o proveerles los últimos modelos de celulares, si estamos ausentes en su crecimiento y desarrollo de su personalidad.

 

Por otro lado, padres y madres presentes saben invertir más tiempo de calidad en la vida de la familia. No es una tarea fácil cuidar cada detalle, es una misión de largo plazo, de alta inversión de tiempo y de un gran nivel de responsabilidad.

 

Los progenitores presentes no son perfectos: se les escapan las cosas y cometen errores; pero no se trata de perfección, se trata de presencia amorosa y continua, la cual cubre los errores, pues no hay mala intención en ellos, solo quizá un descuido involuntario.









Sumation™ WebSite
by quinix technologies