Simón dice que tiene un secreto.

 

Simón dice que su familia no lo sabe. Él los ama a todos y cree que lo aceptarán. Pero, ¿para qué arriesgarse? ¿Por qué hacer explotar su unidad familiar idílica?

 

Simón dice que sus amigos tampoco lo saben, ni siquiera Leah Burke, su mejor amiga desde pequeños. Hicieron casi todo juntos durante 13 años. ¿Pero esto? Este secreto es un poco demasiado peligroso. Un poco demasiado perturbador.

 

Simón dice que le gusta su vida en este momento. ¿Por qué estropear su último año de Secundaria con una confesión sorprendente y conmovedora que lo cambiaría todo, y cambiaría cómo todos lo mirarían?

 

Es que a Simón le gustan los hombres.

 

Espera, ¿realmente Simón dijo eso? ¿Contaría si no lo hubiera dicho el?

 

Es cierto, Simón lo dijo en algunos correos electrónicos privados a una amiga o amigo secreto(a) por correspondencia que solo conoce como Azul. Se conectaron después de que Blue publicara una confesión anónima en un blog chismoso de la escuela secundaria, uno que venía con una dirección de correo electrónico adjunta. Simón le envió su pequeña confesión, también de forma anónima, creando una cuenta falsa y llamándose a sí mismo "Jacques". Son amigos muy cercanos, estos dos. Íntimos, incluso. Pero ninguno sabe quién es el otro. Cuando Simón camina por los pasillos, escanea las caras de sus amigos y compañeros de clase, preguntándose quién podría ser el misterioso Azul.

 

Pero Simón le dijo algunas cosas a Azul en una computadora de la escuela y no se desconectó de su cuenta de Google. Cuando otro estudiante inicia sesión en la misma computadora y tropieza con los correos electrónicos de Simón, tomando capturas de pantalla de cada uno, ese otro estudiante repentinamente tiene un serio material para hacer chantaje.

Simón dice que es como todos los demás. Pero se siente diferente. Y ahora, alguien podría decir simplemente cómo se siente Simón ... incluso si Simón no lo dice.

 

 

Elementos Positivos

 

Así que Yo soy Simón es una película difícil de revisar, dado que la premisa misma de la película vuela a un territorio problemático. Pero dentro de ese marco, encontramos algunos momentos dulces.

 

Los padres de Simón, su padre, Jack y su madre, Emily, son dedicados, cariñosos y profundamente comprometidos el uno con el otro y con sus hijos. La familia come juntos en la mesa siempre que sea posible. Pasan tiempo juntos. Cuando la hermana pequeña de Simón, Nora, aspirante a chef, inventa uno de sus experimentos culinarios, todos se tragan la comida con una sonrisa lo mejor que pueden. Y también criaron niños muy concienzudos. Jack depende de Simón para que lo ayude con todo, desde colgar luces de Navidad hasta crear una presentación multimedia para celebrar el 20 aniversario de Jack y Emily.

 

No son los perfectos padres cristianos creyentes en la Biblia, como veremos. Y no tienen problemas espirituales con las inclinaciones sexuales de Simón. Cuando Simón revela esas inclinaciones, los dos padres se impresionan. Pero cuando se adaptan, Jack y Emily responden con amor, y eso es alentador verlo.

 

La película también ofrece un fuerte mensaje contra la intimidación o bullying, del que Plugged In puede comentar. Todos, hechos a la imagen de Dios, merecen ser tratados con respeto y honor.

 

Contenido Espiritual

 

Azul es judío. Le escribe a Simón sobre cómo planea ir a ver a su padre durante su modesta celebración de Hannuka: Azul visita a su padre en un hotelucho, donde encienden velas de Menorah y Azul recita secretamente que "los detectores de humo no se activen". (Vemos las imaginaciones de Simón sobre cómo se vería la escena).

 

Simón habla con otro estudiante homosexual, que dice que su madre miente sobre su sexualidad todo el tiempo a los miembros de su familia, porque esos parientes son "viejos y religiosos".

 

Parte de la película tiene lugar en Navidad, por lo que los miembros de la familia de Simón decoran su árbol y abren regalos. Cuando Simón se viste como John Lennon para una fiesta de disfraces, algunos amigos lo confunden con un Jesús bien vestido

 

 

Contenido Sexual

 

Es una advertencia de spoiler, pero también es un contenido que no podemos evitar aquí: Simón eventualmente se conecta con un novio, y los vemos besarse varias veces.

 

Cuando Simón espía a un obrero de construcción desde la ventana de su habitación, su padre entra y lo sobresalta. Jack, que aún no conoce el secreto de Simón, bromea diciendo que debe haber interrumpido a su hijo, ya sea mirando imágenes eróticas (femeninas) en internet o masturbándose. Jack bromea con Simón acerca de cómo alguien se ve gay, utilizando una serie de términos peyorativos para describir a la persona en cuestión.

 

Antes de que se revele el secreto de Simón, un niño llamado Ethan es el único alumno de la escuela secundaria de Simón que afirma abiertamente ser homosexual. A diferencia de Simón, él es afeminado y se viste andróginamente. En escena restrospectiva, vemos el momento en que Ethan se "confiesa" a sus amigos, que fingen sorpresa. El estilo de vida de Ethan también lo ha convertido en el blanco de otros estudiantes que lo intimidan. Pero cuando se burlan de él, él cambia las cosas  y comienza a burlarse burdamente de la hombría de ellos.

 

Cuando el secreto de Simón eventualmente se esparce, dos matones se burlan de él en el comedor. Suponen que Simón tiene una relación sexual con Ethan. (El subdirector de la escuela asume eso, también, a pesar de las sinceras protestas de ambos estudiantes en contra). La burla de los agresores también incluye pantomima sugestivamente mientras uno castiga al otro.

 

Vemos un extraño pequeño número musical (inventado en la mente de Simón) en el que se imagina ir a la universidad y celebrar su alegre y abierta homosexualidad con una rutina de canto y baile en los terrenos de la universidad, una bandera del arco iris colgando con orgullo al fondo. En retrospectiva, vemos a Simón despertarse después de aparentemente tener sueños eróticos con Daniel Radcliff.

 

Leah duerme en la casa de Simón, algo que ella ha hecho desde que eran niños pequeños. Duermen en camas separadas, pero los padres de Simón sospechan que los dos pueden tener una relación sexual. Pero parece que no les importa. A Leah, por su parte, le encantaría que su relación tomara un giro más romántico: irónicamente, la actitud hiper-selectiva de Simón hacia sus novias (él solo tuvo un par) inadvertidamente anima a Leah a creer que tal vez él también tiene ojos para ella.

 

En otra escena en retrospectiva, una cita femenina de Simón lo besa en un baile escolar y trata de acelerar la relación. Pero él huye al baño, llama a su madre y le ruega que lo recoja. (Miente y dice que los estudiantes beben alcohol en el baile.) Jack y Emily se besan varias veces y hacen algunas alusiones incómodas al comportamiento sexual. Emily trata de alentar a toda la familia a ver The Affair (un programa de televisión) en familia; tanto Simón y Nora se niegan, protestando que el programa "es todo sobre sexo". Emily se queja de lo "reprimida" que es su familia, y ella y Jack deciden que todo el clan puede ver la serie sexualmente gráfica y súper violenta The Americans.

 

Simón participa en la obra teatral Cabaret, que tiene lugar en lo que la profesora de teatro describe como un "club de sexo alemán". (¿Cómo sabe ella cómo es un club sexual alemán? Alguien se pregunta. Prefiero no decirlo, dice ella. en voz baja.) En una fiesta de Halloween, Simón ve de pronto a un hombre que a él le gustaba besando a una chica en un dormitorio. En otras escenas, escuchamos a varios personajes hacer comentarios lascivos y sugestivos sobre hombres y mujeres, las personas hablan de varias partes del cuerpo (a veces de manera peyorativa), y hay una o dos referencias a la ropa interior.

 

Un tipo va a una fiesta de disfraces con una falsa barba gris, un delgado vestido negro y un mensaje escrito que explica su atuendo: "Desliz freudiano". Una adolescente viste un revelador disfraz de Mujer Maravilla que combina una blusa escotada y reveladora con shorts ajustados. Jack bromea que Simón embarazó a alguien. Tanto Leah como Simón sugieren que no son amantes "casuales": una vez que se enamoran, cada uno sugiere que podría ser para siempre.

 

 

Contenido Violento

 

Alguien trata violentamente de quitarle un micrófono a alguien cantando el Himno Nacional. Simón agarra a alguien por la solapa y lo saca de la biblioteca para una conversación privada y enojada.

 

Lenguaje Vulgar

 

Una clara palabra f en inglés (junto con otros dos usos cercanos de esa vulgaridad) y casi una docena de palabras mierd- . También escuchamos "cul-", "put-", "mierd-", "demonios" y "maricón". El nombre de Dios se usa incorrectamente unas 20 veces, incluyendo al menos ocho emparejamientos con "maldición.

 

Contenido con Alcohol o Drogas
 

Simon y sus amigos van a una fiesta donde se sirve alcohol. Vemos a los adolescentes beber y tomar tragos. Aunque algunos expresan sorpresa de que Simón esté dispuesto a beber (aparentemente no es conocido como un gran fiestero), él hace una excepción esta noche. Él y otros se embriagan seriamente. (Una persona admite más tarde lo borracho que estaba.) Simón canta karaoke en voz alta, incluso cuando algunos de sus amigos están ebrios inconscientes en el escenario. Y un compañero fiestero está tan borracho que vomita sobre otro.

 

 
Conclusión

 

Las películas y los programas de televisión convencionales centrados en las relaciones entre personas del mismo sexo ya no son raros o excepcionales, sino que están en boga. Hemos visto muchos ejemplos de esta tendencia en los últimos años, desde Beauty and the Beast hasta Andy Mack, Supergirl o Call Me by Your Name solo por mencionar algunos. Yo Soy Simón es simplemente una película más en este campo.

 

Eso podría ser todo lo que algunos de ustedes necesitan oír para tomar su decisión sobre si ver esta película o no, o si les permitirán a sus hijos verla.

 

Para muchas familias, el enfoque narrativo de Yo Soy Simón sobre la homosexualidad adolescente no será un arranque automático para conversar.

 

Pero creo que hay más que decir con respecto a esta película, que ya está generando un gran revuelo cultural. Para empezar, todas estas películas de amor entre el mismo sexo no son ... bueno, lo mismo. Algunos predican y presionan con fuerza una forma de pensar. Algunas son más sutiles. Yo soy Simón cae en la última categoría.

 

Esto no quiere decir que la película no tenga una agenda. Obviamente la tiene. Incluso Simón sugiere en broma que lo mantiene en secreto por lo flagrantemente injusto que es que la heterosexualidad se considere el estándar, y todo lo demás se vea como una desviación- completa con un montaje cómico de los amigos de Simón que "se confiesan" ante sus padres como heterosexuales para sorpresa y llanto de sus padres. Momentos como estos se sienten auténticos.  Y muy graciosos, también.

 

Pero la simpatía inherente Yo soy Simón, corta en ambos sentidos. Después de todo, cuanto más te guste una película, más te influenciará. Y esta llega para influenciar. Muchos de los principales críticos están aclamando la forma en que la cinta normaliza la homosexualidad adolescente. Y aunque yo podría apreciar, en algunos niveles, la autenticidad de la película, esa misma calidad también hace que la defensa silenciosa de la película a la homosexualidad sea mucho más problemática para las familias que intentan criar a sus hijos con verdades enraizadas en las Escrituras. Esta película refuerza los mensajes que son casi omnipresentes en la cultura actual, pero lo hace con una sonrisa cálida y un abrazo amistoso. Nos gusta Simón. Queremos que sea feliz. Y los adolescentes impresionables -que bien podrían conocer un Simón o dos en sus propias vidas- podrían desear que él encuentre esa felicidad en sus propios términos. No (como se nos pide que hagamos) en los de Dios.

 

Amor, el título de la película es lo que Simón está buscando pues finalmente trata de que Simón se ama y acepta a sí mismo, exactamente como él es.

 

El amor propio es el espíritu del día, y no es insano en algunos aspectos. Se supone que debemos amarnos a nosotros mismos, así como Dios nos ama. Pero al final de cuentas, se supone que debemos amar a los demás más que a nosotros mismos, y a Dios sobre todo. Que se haga Tu voluntad. Ese es un mensaje profundamente contracultural en nuestra sociedad que gusta de engrandecerse a sí misma, donde la cultura insiste en que es mi voluntad lo que cuenta.

 

Esta cinta fracasa cuando se trata de su mensaje de amor propio, creo. Pero lo hace mejor (como todos lo hacemos) cuando se enfoca en otros.

 

A mi no me gustó Yo Soy Simón. El lenguaje es duro, la sexualidad es generalizada y los padres ... bueno, los padres quizás podrían haber usado alguna orientación de Enfoque a la Familia y Conectados. Pero tienen una cosa buena: aman a su hijo. Y su hijo los ama a ellos.

Y esa es la descripción de nuestro trabajo como padres también: amar a nuestros hijos. Eso no quiere decir que no cuestionemos o lloremos o hablemos con ellos. Nos esforzamos por relacionarnos tanto con la verdad como con la gracia, y ambas son críticamente importantes. (Ver Juan 1: 14-17.) Pero nunca, nunca dejamos de amar a nuestros hijos, un mensaje que esta cinta enfatiza, a pesar de las importantes cosmovisiones y cuestiones de sexualidad que requerirán una navegación cuidadosa e intencional por parte de los padres cuyos adolescentes están interesados ​​en esta película culturalmente influenciadora.

 

 

 

 

 

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