Conozca sobre nuestro próximos talleres
Scroll Automatically

Enseñando a sus Hijos a Leer la Biblia

Aquí hay una manera fácil de enseñar a sus hijos a sumergirse en la Palabra de Dios: ¡muéstreles cómo L.E.E.R. La Biblia!

Como padres cristianos, queremos presentar a nuestros hijos a Jesús y verlos crecer en su relación con Dios. Una de las mejores maneras de hacerlo es animarlos a leer la Biblia con regularidad. Pero es más que solo hacer que sus hijos lean la Biblia, es enseñarles cómo y dónde comenzar a leer.

¿Por qué debería enseñar a sus hijos a leer la Biblia?

Se nos dice que “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,” (2 Timoteo 3:16-17 NVI).

La importancia de leer la Palabra de Dios es clara, y ciertamente es un hábito que vale la pena transmitir a nuestros hijos. Entonces, ¿cómo lo hacemos? Bueno, eso es un poco más complejo que simplemente decirle a su hijo que lea la Biblia.

Ayude a sus hijos a comenzar

La Biblia es un libro grande, un texto rico que transmite el mensaje de esperanza de Dios para el mundo a través de varios contextos históricos y estilos literarios. Decidir cómo leer la Biblia puede plantear muchas preguntas para sus hijos. ¿Por dónde deberían empezar? ¿Deberían leer de principio a fin, de Génesis a Apocalipsis? ¿Deberían leer solo el Nuevo Testamento? Disponerse a leer la Biblia puede ser un poco intimidante, incluso para un adulto.

¡Afortunadamente, lo tienen a usted para ayudarlos!

Usted puede equipar a sus hijos no solo para leer la Palabra de Dios, sino también para procesarla y hacerla parte de sus vidas. ¡Y usted no tiene que ser un erudito de la Biblia para hacerlo!11 Esta es una manera fácil de enseñar a sus hijos a sumergirse en la Palabra de Dios: ¡enséñeles cómo L.E.E.R. la biblia!

¿Cómo L.E.E.R. la Biblia?

13 Este sencillo acróstico es una manera perfecta de entrenar a sus hijos no solo para leer las palabras de la Biblia, sino también para procesarlas, internalizarlas y ponerlas en práctica. Significa Leer, Entregarse, Emplear y Razonar.

Leer

Si su hijo va a L.E.E.R. la Biblia, usted debe leerla primero. Sencillo, ¿verdad? En Mateo 4:4, Jesús dice: ” —Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Usted alimenta a sus hijos todos los días, entonces ponga la lectura Bíblica en ese mismo contexto. Necesitamos alimentos para estar fuertes y saludables, por eso comemos todos los días. Nuestro espíritu también necesita eso, el alimento que usted tiene es la palabra de Dios que se encuentra en la Biblia.

Así como usted tiene horas de comida todos los días, ayude a su hijo a programar sus propias “horas de comida espirituales” para leer las Escrituras. ¡Anímelos a ser constantes! 15 minutos de lectura de la Biblia cada día quedarán grabados en sus mentes más que solo una hora una vez a la semana. ¡Nosotros no comemos una vez a la semana! Es un proceso diario.

Asegúrese de evitar la mentalidad de “siempre se ha hecho así” cuando se trata de leer la Palabra de Dios. Su objetivo es encender una pasión por la Biblia en sus hijos. Hable con ellos sobre las diferentes cosas escritas en la Palabra de Dios y vea qué despierta su interés. Luego, puede comenzar a ayudarlos a crear un plan de lectura con el que puedan ser consecuentes. ¡La creatividad es clave! Pero si todavía está buscando algunas sugerencias para saber por dónde empezar, tenemos algunas para usted al final de este artículo.

Entregarse y Comprometerse

Si bien leer la Biblia de forma constante es bueno, lo que usted realmente quiere es que su hijo realmente se conecte con la Palabra de Dios. En el Salmo 119:11 dice: “En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.”. ¡Eso es exactamente lo que usted quiere! Que su hijo interiorice las palabras que Dios le ha dado.

Para hacer esto, comience a pensar en lo que le interesa a su hijo. ¿Tienen una inclinación artística? Anímelos a hacer garabatos o crear un “mapa mental” de lo que están leyendo. Tal vez les gustaría representar la lectura como si fuera una obra de teatro o cantar las palabras que leen en una melodía musical que disfruten. Si puede relacionar su lectura de la Biblia con algo por lo que Dios les ha dado un gusto especial, ¡será mucho más efectivo y agradable almacenar la Palabra de Dios en sus corazones!

Anime a sus hijos a identificar palabras, frases o incluso temas que descubran durante su tiempo de lectura de la Biblia. Pueden hacer apuntes en un cuaderno de estos aspectos destacados para una mayor discusión (más adelante profundizaremos sobre esto). Otra cosa útil es conectar lo que lee su hijo con la historia. La Biblia relata cosas reales e históricas que sucedieron, y es beneficioso para sus hijos comprender al menos parte del contexto histórico de lo que están leyendo.

Emplear

La Biblia nos instruye a “No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. ” (Santiago 1:22 NVI). Como cristianos, estamos llamados a vivir las palabras que leemos en la Biblia. A medida que su hijo lea y se involucre con la Palabra de Dios, querrá asegurarse de alentarlo a emplearla y aplicarla en su propia vida.

Anime a su hijo a pensar en maneras en que pueden ser “hacedores de la Palabra” y luego ayúdelo a seguir sus ideas. Por ejemplo, su hijo podría establecer la meta de hacer algo bueno por un compañero de clase porque lee Marcos 12:31 y quiere amar a su prójimo. Puede acompañarlos para apoyarlos, lo que incluye instruirlos y brindarles orientación, como un consejero, en lugar de simplemente decirles qué hacer.

También es importante que le comunique a su hijo que no podemos ser hacedores de la Palabra sin la ayuda de Dios. Es el poder del Espíritu Santo obrando en nosotros lo que nos permite vivir nuestras vidas de una manera que agrada a Dios y aplicando lo que leemos en la Biblia. Un versículo perfecto para orar juntos y leer mientras discuten esto es Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Razonar

Finalmente, anime a su hijo en su viaje de lectura de las Escrituras razonándola y discutiéndola. Deles tiempo para compartir lo que han leído y lo que piensan al respecto. Ser capaz de explicar lo que han estado leyendo es una gran parte del proceso de retención.

Asegúrese de que su hijo se sienta cómodo compartiendo sus pensamientos, preguntas e incluso dudas e inquietudes. Cree un ambiente seguro para la discusión en su hogar. Usted no sabrá todas las respuestas a las preguntas que puedan tener, y eso está bien. Sea abierto y honesto y esté dispuesto a profundizar en la Palabra de Dios juntos para hablar sobre las cosas.

Las conversaciones que tenga con sus hijos, pueden contribuir en gran medida a ayudarlos a sentirse cómodos al compartir su fe con los demás. 1 Pedro 3:15 y 16 nos dice, “…honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto”. Al fomentar un ambiente de discusión con su hijo, lo está preparando para compartir las Buenas Nuevas con quienes lo rodean.

¿Por dónde empezar a leer la Biblia?

Si está tratando de decidir por dónde empezar a leer la Biblia con su hijo o hija, aquí hay algunas sugerencias:

Lucas y Hechos

Un excelente lugar para que su hijo comience a leer son los Evangelios. La historia de la vida, muerte y resurrección de Jesús es el fundamento de la vida en Cristo. Cualquier relato del Evangelio sería un lugar maravilloso para comenzar a leer la Biblia, pero, ¿por qué no pasar directamente de Lucas a Hechos? Ambos libros fueron escritos por Lucas y estaban destinados a ser leídos juntos (Hechos 1:1). Pueden leer las palabras de Jesús y luego continuar con la historia de la Iglesia primitiva. Esto proporciona un gran contexto histórico y ejemplos poderosos de la fe cristiana.

Proverbios

Leer Proverbios puede ser un buen lugar para que su hijo comience a leer la Palabra de Dios. El libro contiene sabiduría eterna que su hijo puede reflexionar y aplicar en su vida.

Salmos

Los Salmos contienen algunas Escrituras poderosas que tocan emociones profundas. Podría resultar lo ideal para estimular conversaciones más profundas con su hijo, mientras atraviesa las alegrías y los desafíos de la vida con ellos.

Juntos es mejor

Como ha visto, la mejor manera de animar a su hijo a leer la Biblia y vivirla es haciéndolo juntos. No hay mejor manera de transmitir esta práctica que predicar con el ejemplo. Cuando su hijo lee la Palabra de Dios, es una oportunidad para que se acerque a Jesús. Y cuando esté allí para apoyarlos, también se acercarán más entre ustedes.

Enseñe a su hijo cómo leer la Biblia y elija un lugar para comenzar a leer, y únase a ellos en el viaje. Rindan cuentas unos a otros y sean constantes. Hablen de ello con frecuencia y busquen maneras de vivir juntos las Palabras de Dios.

Miniatura de curso ¿Cómo leer la Biblia con mis Hijos_-13
Sombra

Vea el Curso en Línea:
Cómo leer la Biblia con mis Hijos

Como padres, hemos recibido un llamado especial, y ese es lograr guiar a las nuevas generaciones hacia los caminos de la sabiduría y el conocimiento de Dios.

Llene el formulario y vea el primer capítulo GRATIS:

Vea más información del curso:

© 2022 Focus on the Family. Todos los derechos reservados. Utilizado con permiso. Publicado originalmente en focusonthefamily.com

Artículos más recientes

¿Pueden sus hijos llevar su fe a la escuela?

¿Sabía que la mayoría de estudiantes en los Estados Unidos pasan por lo menos seis horas al día en la escuela? Eso es mucho tiempo, y representa un reto particular para los estudiantes cristianos que pasan todo ese tiempo en un ambiente completamente diferente, o incluso contradictorio, a todo lo que aprenden en la casa o en la iglesia.

Leer más »
Llene el formulario y descargue el ebook GRATIS:
Logo azul transparente de Enfoque a la Familia - EALF

Escriba a continuación lo que desea buscar

Reciba contenido especial e información actualizada

Reciba contenido especial e información actualizada

Logo Blanco Largo de Enfoque a la Familia

Suscribase a nuestro boletin

Al enviar este formulario, usted autoriza a Enfoque a la Familia enviarle información o recursos a su correo electrónico.

Reciba contenido especial e información actualizada

Reciba contenido especial e información actualizada

Logo Enfoque a la Familia Ecuador

Suscribase a nuestro boletin

Al enviar este formulario, usted autoriza a Enfoque a la Familia enviarle información o recursos a su correo electrónico.