Los amigos y familiares de Kristen Anderson sabían que ella era infeliz y luchaba con la vida en la escuela secundaria, pero ninguno de ellos conocía cuán profunda era su depresión. Nadie esperaba que intentara suicidarse. Sin embargo, una fría noche en Chicago, Kristen, de 17 años de edad, decidió poner fin a su vida acostándose frente a un tren de carga que se acercaba.

Milagrosamente, Kristen sobrevivió. Perdió ambas piernas en las vías del tren, pero al recuperarse de la prueba, descubrió el poder transformador de la esperanza en Cristo. En su libro, “Life, in Spite of Me: Extraordinary Hope After a Fatal Choice” (“La vida, a pesar de mí: esperanza extraordinaria después de una elección fatal”), Kristen relata la pesadilla de su intento de suicidio y el milagro de su supervivencia. Hoy, habla públicamente sobre su experiencia, animando a otros que sufren de depresión.

Pensamientos suicidas

Sin embargo, no todos los adolescentes tienen esa segunda oportunidad. Con la prevalencia de los suicidios en adolescentes, los padres no pueden evitar preguntarse, e incluso preocuparse, por su adolescente y la depresión. Recuerdo el día que me encontré con una nota que mi hija había escrito y tirado a la basura. En ella, mi hija que entonces tenía 16 años escribió sobre que no creía que valiera la pena vivir la vida, y explicaba cómo podría ponerle fin. ¿Cómo puede ser su vida tan mala para querer morir? Me pregunté.

Dominada por el miedo, llamé a algunos amigos para pedirles que oraran, y uno de ellos me recomendó que me pusiera en contacto con un consejero. Hice una cita de inmediato y pronto me enteré de que, cuando alguien hace un plan, como lo hizo mi hija, es probable que intente llevarlo a cabo. Como resultado de una buena consejería, mi hija está viva y bien hoy en día.
Pero no todos los padres encuentran pistas. No todas las personas deprimidas o suicidas muestran signos obvios, que incluyen alejarse de familiares o amigos, tener un comportamiento destructivo, cambios de humor o malos hábitos alimenticios y de sueño. Sin embargo, estudios recientes muestran que el 15% de los estudiantes de secundaria reportan pensamientos suicidas. El 11% planea intentar suicidarse y 7% lo ha intentado en el último año.

Previniendo la tragedia

¿Cómo pueden los padres evitar una tragedia que tal vez no ven venir? La comunicación es una herramienta poderosa, y hacer preguntas es un buen punto de partida. Considere la posibilidad de sacar el tema a colación de manera casual. Comience mencionando que ha oído hablar de los altos índices de suicidio de adolescentes. Luego pregunte a su adolescente qué piensa sobre el suicidio. ¿Está preocupado por alguno de sus amigos o compañeros de clase? ¿Alguien en su escuela ha intentado suicidarse? A veces, el sólo hecho de sacar a la luz un tema delicado puede desactivar su poder destructivo.

Asegúrese de escuchar sin sermonear ni juzgar. Sea un lugar seguro para que su adolescente exprese sus pensamientos. Especialmente escuche lo que ella o él pueda decir sobre su propia vida. Si su adolescente dice que está deprimido, que odia su vida o que siente que no tiene sentido vivir, tome sus palabras en serio. Si admite tener pensamientos suicidas, valídelo por abrirse con usted y exprese su gratitud por estar dispuesto a hablar de ello.

Si le preocupa seriamente que su adolescente esté deprimido o tenga tendencias suicidas, comuníquese con un consejero profesional inmediatamente. Usted necesita apoyo para sí mismo, así como para su adolescente.

Esperanza imperfecta

Al conversar con su adolescente, tenga en cuenta que necesita una visión llena de esperanza para su futuro. En la adolescencia, los chicos entienden que están viviendo en un mundo imperfecto y doloroso, pero no están completamente equipados para manejar el dolor emocional. Pueden ser tentados a creer que la vida nunca va a mejorar. Sin una visión, la desesperación se instala. Al ayudar a su adolescente a visualizar un futuro brillante, usted también inspira esperanza para el presente.

Considere la posibilidad de preguntarle a su adolescente: “Después de terminar la escuela secundaria, ¿qué quieres hacer con tu vida? También puede hablar de eventos en un futuro cercano, como unas vacaciones en familia o una excursión de compras. Cualquier imagen que ofrezca algo por lo cual esperar es una buena imagen.

Los adolescentes necesitan desesperadamente saber que son importantes, especialmente para sus padres. Asegúrele a su adolescente que tiene un valor incalculable para usted y su familia. Mire más allá de su exterior imperfecto para ver las cualidades que usted admira en él. Cree oportunidades para decirle a su adolescente que usted cree en él, que Dios tiene un plan para su vida y que él es capaz de contribuir al mundo. Aproveche cada oportunidad para demostrarle que es amado incondicionalmente, y anímelo a vivir simplemente un día a la vez.

Sobre todo, ¡oren! Recuerde que Dios ama a su adolescente aún más que usted. Él quiere proveer sabiduría para ayudar a su adolescente, y quiere restaurar la alegría en el corazón de su adolescente.

Hablando Sobre El Suicidio

Conversar sobre el suicidio no tiene que ser un tabú o un tema complicado. Aprenda con Sixto Porras sobre cómo hablar del suicidio en familia.

 

© 2019 Enfoque en la familia. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. Originalmente escrito en inglés por Alice Crider y publicado en inglés en focusonthefamily.com

Acerca del Autor

Artículos más recientes de Enfoque a la Familia

En Alta Estima

Amado pastor, amada pastora, hoy damos gracias a Dios por el llamado que Nuestro Señor Jesucristo le hizo a usted para pastorear a su pueblo durante este tiempo tan particular.

Lo Mejor Está Por Venir

Cuando las cosas no se ven del todo claras y hay un poco de incertidumbre, es normal que sintamos angustia o temor. Pero recuerde, lo mejor está por

Recursos de Enfoque a la Familia

Obtenga recursos confiables para fortalecer su matrimonio.

Nueva Serie Disponible
Esta es una serie de 9 videos elaborada por Enfoque a la Familia que pretende guiar a los padres sobre cómo educar en sexualidad a sus hijos desde etapas tempranas de la infancia. ¿Los temas de sexualidad no deberían iniciar en la adolescencia? La respuesta es “No”. La educación sexual empieza desde que el niño está pequeño.

Reciba contenido especial e información actualizada

Reciba contenido especial e información actualizada

Suscribase a nuestro boletin

Al enviar este formulario, usted autoriza a Enfoque a la Familia enviarle información o recursos a su correo electrónico.