¿Qué hacer cuando su hijo pequeño se masturba?

Por Ann Byle

A veces pasa cuando los niños son pequeños, a veces cuando son preescolares o van cursando la mitad de la escuela. Al llevar la ropa sucia a la habitación de su hijo, o al pasar por su puerta, quizás usted escuche sonidos que parecen extraños. O quizás usted entra en la habitación de su hijo o hija y descubre que se está masturbando. ¿Qué haría? ¿Qué debería hacer? 

En la lista de las “cosas incómodas” que debe hablar con sus hijos, la masturbación lleva la delantera. Pero por muy incómodo que sea, ignorarlo no hará que la situación desaparezca.   

La buena noticia es que este tipo de comportamiento no significa que hay algo malo en su hijo. El Dr. Michael Sytsma, un consejero profesional licenciado y terapeuta sexual certificado (conocido como Dr. Mike) dice que la masturbación es en realidad un “comportamiento normal” – Dios diseñó esas partes del cuerpo de tal forma que el tocarlas se sienta bien. Aunque esta etapa de experimentar naturalmente con el cuerpo puede ser parte del crecimiento, los padres pueden ayudar a sus hijos a reconocer los límites saludables de esta forma de tocarse.

Niños pequeños de 3 a 4 años 

Los niños pequeños a menudo no tienen un concepto adecuado de cómo comportarse en público. Pueden hurgarse la nariz o tocarse el trasero. A esta edad, los niños difícilmente imaginan algo sexual cuando se complacen a sí mismos. Simplemente están disfrutando de una nueva sensación física. 

Lo mejor es iniciar una conversación con ellos explicándoles que, al igual que no nos hurgarnos la nariz en público, tampoco tocamos nuestras partes privadas en público o en privado, excepto cuando las limpiamos en la bañera o en la ducha, o en una revisión con un médico. Pero cuando el impulso de auto-estimularse se hace más frecuente, el Dr. Mike sugiere que los padres muestren más afecto a los niños – revolviéndoles el pelo, cargándolos o abrazándolos, añadiendo un suave recordatorio al oído. Algo como: “Cariño, busquemos otras formas de hacerte sentir mejor”, dicho en voz baja y en privado.   

Niños de escuela primaria de 5 a 8 años 

A medida que los niños entran en la escuela, se vuelven más conscientes de la cultura y del comportamiento de los demás. Cuando los niños tienen entre 5 a 8 años, será más fácil comenzar una conversación sobre la masturbación porque es más probable que hablen abiertamente. Los niños de preescolar a veces utilizan la masturbación como un medio para tranquilizarse, especialmente si se sienten solos o rechazados por sus compañeros de clase. Generalmente, cuando los niños de esta edad se auto-estimulan, comienzan a ocultar su comportamiento de los adultos.   

El Dr. Mike dice que los padres no deben evitar hablar del tema de la masturbación. “Si evitamos el tema, estamos permitiendo que la culpa y la vergüenza se acumulen en un niño, lo cual es más destructivo que muchas otras cosas en la vida de un niño”.   

No es necesario que esas primeras conversaciones sean muy descriptivas, pero tampoco deben ser tan vagas como para que los niños no entiendan de qué estamos hablando. Si hablamos sobre la masturbación en un tono de voz natural y explicamos simplemente cómo ciertas partes del cuerpo se sienten bien cuando son tocadas, será más fácil para los padres preparar el camino para conversaciones más abiertas y honestas en el futuro.   

Después de esto, la conversación puede avanzar hacia: cuáles son los límites de esta manera de tocarse. El Dr. Mike dice que “no discutir abiertamente este tema con su hijo puede confundirlo, ya que no tiene un marco de referencia para entender lo que siente y lo que está bien y lo que está mal”. Si sus hijos aprenden más sobre este tema con amigos mal informados, no se darán cuenta de que este tipo de caricias placenteras se deben guardar como una parte especial del matrimonio. En su lugar, pueden escuchar el mensaje de que está bien disfrutar de la masturbación sin límites.

Los padres deben esforzarse mucho para evitar enviar mensajes que hagan sentir culpables a sus hijos, por ejemplo, mirarlos horrorizados y llorar a cántaros, o gritar cosas como: “¡Nunca hagas eso!” Castigar a un niño por masturbarse es otra forma de avergonzarlo, así como también decirle que la masturbación va a arruinar su futura vida sexual, impedirle tener hijos o provocar que le crezca pelo en la palma de sus manos. 

Aunque la vergüenza logra detener el comportamiento, dice el Dr. Mike, no funciona bien si usted tiene como principal objetivo criar a un adulto sano. En su lugar, considere preguntarle al niño si se siente solo o con miedo. El Dr. dice que, a esta edad, “El comportamiento de autoestimulante se trata de otra cosa”. 

Preadolescentes de 8 a 12 años 

En el tiempo en que sus hijos llegan a la adolescencia, probablemente sean más conscientes de la existencia de la masturbación. “Es poco probable que un niño llegue a los 9 o 10 años y no haya visto u oído algo sobre la masturbación”, dice el Dr. Mike. Los padres deben seguir dando a sus hijos un marco que les ayude a interpretar lo que ven o escuchan en la escuela o en los medios de comunicación. El Dr. recomienda tener una charla seria a la edad de 11 años, ya sea una conversación formal o espontánea impulsada por algo visto en la televisión o por un comentario de un niño en la escuela. 

El Dr. Mike dice: “Hablemos de este tema y del contexto para el cual Dios lo diseñó: el placer sexual asociado a un cónyuge. El objetivo no es detener el comportamiento, sino formar a la persona en la que esperamos se conviertan nuestros hijos”. Si usted no habla sobre el diseño de Dios para la sexualidad de su hijo, él o ella pueden no entender por qué les dice que guarden el placer sexual para el matrimonio. 

Sin entender el diseño de Dios, el Dr. Mike explica, “El comportamiento sexual se convierte en una regla, y los niños rompen las reglas. Pero si los niños conocen el valor del diseño de Dios y se convierten en guardianes que velan por eso, pueden convertirse en adultos saludables”. 

El Dr. Mike sugiere que los padres hablen con los niños, y las madres con las niñas. Si las conversaciones separadas no son posibles debido a que es un hogar con un solo padre, o el otro padre se encuentra en el ejército o viajando, aun así, el tema debe ser abordado. Este no es un tema solo para niños o solo para niñas.   

Lo que le dice a su hijo preadolescente depende del grado de intimidad y confianza que tenga en la relación con su hijo. El Dr. Mike dice: “Si mamá y papá se sienten incómodos al hablar del tema, el niño puede captarlo e interpretarlo con culpa o vergüenza”. Sugiere que los padres practiquen hablar de este tema con otros primero. 

Una vez que la conversación esté en marcha, prepárense para largos silencios y miradas de vergüenza. Todo eso está bien; los padres necesitan paciencia, honestidad y mucho valor para seguir adelante. Aunque tenga que continuar la conversación más tarde, asegúrele a su hijo que volverá a hablar de ello y que responderá a cualquier pregunta que tenga. Después de todo, el Dr. Mike concluye, “Si estamos en silencio, la única voz que nuestros hijos escuchan es la de la cultura”. 

* Si cree que el comportamiento de su hijo en esta área es excesivo o compulsivo, o si su inicio está unido a circunstancias o eventos que desencadenan un comportamiento más severo, consulte inmediatamente con un consejero capacitado para que le ayude a determinar la naturaleza del asunto. Nuestros consejeros licenciados están disponibles para escucharle y proporcionarle orientación y recursos. Conozca nuestros servicios.

Educación Sexual Para Niños

¿Los temas de sexualidad no deberían iniciar en la adolescencia? La respuesta es “No”. La educación sexual empieza desde que el niño está pequeño. 

© 2020 Focus on the Family. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. Originalmente escrito por Ann Byle y publicado en inglés en focusonthefamily.com.

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