Se ha demostrado que algunos conflictos emocionales pueden influir en la modificación de la actividad normal del cuerpo, por ejemplo, el estrés crónico ha sido relacionado con enfermedades como la gastritis, la colitis, la alergia, la presión alta, etc. Y las causas del estrés, pueden estar vinculadas a situaciones como un divorcio, la muerte de un ser querido, el exceso de carga laboral, etc. De esta forma, se toma en cuenta al ser humano como un ser total, no dividido por partes, sino que cada ámbito (físico, mental, social y espiritual) está en constante relación e interdependencia; y por tanto, la salud va a ser el resultado de la interacción de estos factores.

Ahora bien, no solo a algunos teóricos se les ha dificultado dar protagonismo a las emociones, los pensamientos, las relaciones interpersonales y la espiritualidad en la promoción de la salud. Las personas en general tendemos a intervenir consciente e intencionalmente mucho más en nuestra salud física, que en nuestra salud mental, relacional y espiritual. Se nos ha enseñado a cuidar más de lo corporal que del alma y de nuestras relaciones interpersonales.

En algunas ocasiones, las personas recurren inmediatamente a la medicación para atender un síntoma físico relacionado con una situación emocional. Al parecer, sanar el cuerpo es más fácil, cómodo y menos arriesgado que sumergirnos en el proceso de sanar emociones dañadas, resentimientos oxidados y relaciones rotas. Y es cierto, si el pudor es constante al desnudar el cuerpo ante un profesional médico desconocido, desnudar el alma toma su tiempo y es un proceso.

Incluso, socialmente parece ser más permitido y menos juzgado realizar visitas al hospital por episodios físicos que consultar a un profesional de la salud mental para exponer una situación familiar que ha causado ansiedad los últimos meses, o sanar la pesada historia de descalificaciones, palabras hirientes y constante crítica que ha afectado la propia imagen y autoestima desde la niñez.

El cuerpo nos habla, nosotros… lo callamos asumiendo que es solo el cuerpo, pero está conectado a nuestras emociones, nuestra historia y a nuestro dolor intra-psíquico. No solo se trata de nuestros hábitos de alimentación, ejercicio y sueño, si no de nuestros momentos de descanso, la capacidad de reconocer nuestras emociones, verse y apreciarse en la medida justa de lo que uno es, la forma en la que asumimos los cambios y los retos de la cotidianidad, el manejo de relaciones saludables con la familia, los amigos y la sociedad; la capacidad de afrontar los golpes de la vida y ponerse de pie, el manejo de la culpa y el resentimiento, el vivir en coherencia con la ética, los valores y con Dios, etc.

Esa lista de variables se queda corta en relación a la complejidad del bienestar humano. Sin embargo, ser consiente de que nuestra salud es integral, es un llamado a responsabilizarse no solo de los propios estilos de vida, sino de la armonía de todas estas áreas incluyendo las relaciones con sí mismos, con nuestra familia, con nuestro entorno y con Dios.

Una Familia Saludable

Echemos una mirada a la familia de Jesús, y aprendamos a llevar nuestras relaciones familiares desde los principios y los valores de la fe. La familia de Jesús no fue perfecta, pero en esta serie analizaremos 5 características que la hicieron ser un buen ejemplo de familias saludables.

Acerca del Autor

Artículos más recientes de Enfoque a la Familia

¿Cómo Apoyarse Durante y Después de una Crisis?

Cuando se presente una crisis o adversidad en su matrimonio, apóyense mutuamente. Luego recurran a Dios y a una comunidad cristiana para pedir ayuda. Sobre todo, manténgase conectados el uno con el otro después de que todo pase, y asegúrense de tener tiempo para divertirse.

Cuidado Pastoral y Discipulado en un Tiempo de Crisis

Los cristianos ya han pasado por esto antes, y nosotros podemos estar tranquilos y recibir sabiduría a través de las acciones de aquellos que enfrentaron correctamente este tipo de cosas. Se han hallado cartas escritas por gobernadores romanos durante aproximadamente los primeros 100 años de la iglesia primitiva en tiempos de peste, hablando sobre el comportamiento de este extraño nuevo grupo de personas: los cristianos.

Recursos de Enfoque a la Familia

Obtenga recursos confiables para fortalecer su matrimonio.

Nueva Serie Disponible
Esta es una serie de 9 videos elaborada por Enfoque a la Familia que pretende guiar a los padres sobre cómo educar en sexualidad a sus hijos desde etapas tempranas de la infancia. ¿Los temas de sexualidad no deberían iniciar en la adolescencia? La respuesta es “No”. La educación sexual empieza desde que el niño está pequeño.
Nueva Serie Disponible

“La Casa es de Todos”es una serie de videos educativos que buscan fomentar la corresponsabilidad de todos los miembros de la familia en las tareas de la vida familiar basados en los principios del amor, el servicio, la justicia y la responsabilidad. 

Reciba contenido especial e información actualizada

Reciba contenido especial e información actualizada

Suscribase a nuestro boletin

Al enviar este formulario, usted autoriza a Enfoque a la Familia enviarle información o recursos a su correo electrónico.