No deje que las tormentas de la vida ahoguen su matrimonio

En esta vida, todos enfrentaremos tormentas y desafíos; son parte del camino. Jesús reconoció esta realidad cuando habló con sus discípulos antes de la crucifixión. Les explicó: “Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33, NVI)

Además de las típicas tormentas que trae la vida, el matrimonio trae otros desafíos adicionales. Pablo escribió: “Los que se casan tendrán que pasar por muchos aprietos” (1 Corintios 7:28, NVI)

Pero no me malinterprete, creo que el matrimonio es el mejor regalo que Dios nos ha dado a mi esposo Greg y a mí. Sin embargo, con este regalo también vienen días, semanas e, incluso, meses llenos de desafíos. Durante los últimos 25 años, Greg y yo hemos enfrentado problemas de salud, mudanzas repentinas, tiempos de conflicto, el estrés que implica terminar la escuela de posgrados, y la lista continúa. ¿Y usted? ¿Cuáles han sido las tormentas en su matrimonio? ¿Se ha enfrentado a desacuerdos matrimoniales, dificultades sexuales, problemas de salud o el dolor de la infidelidad? ¿O quizás se hayan enfrentado a desafíos que provienen de causas externas al matrimonio como el trabajo, suegros entrometidos, padres enfermos, un adolescente rebelde o un desastre natural? Sea cual sea la causa, todos los problemas tienen el potencial de afectar su relación matrimonial. Pero, aunque no podemos escoger cuál será la tormenta que enfrentaremos, podemos elegir que esta nos lleve a una intimidad más profunda con el Señor y con nuestro cónyuge.

Nosotros los seres humanos, no tenemos necesidad de buscar épocas difíciles, ellas solas nos encuentran en el camino. Sin embargo, como creyentes, debemos reconocer que tenemos un enemigo, Satanás, quien ha estado haciendo planes para destruir la unidad de nuestro matrimonio. Jesús describió quién era este enemigo en Juan 10:10 cuando dijo: “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (NVI)

Sí, tenemos un enemigo que está buscando destruirnos, pero la buena noticia que nos trae el matrimonio es que Dios nos ha dado un compañero de por vida, un mejor amigo, un compañero de viaje con el que enfrentaremos las dificultades de la vida y resistiremos al enemigo. Lamentablemente, en lugar de ver a nuestro esposo o esposa como ese apoyo en medio de la tormenta, algunas veces empezamos a verlo como “una dificulta” o, incluso, como nuestro “enemigo”. En cambio, cuando logramos entender cuál es la verdadera fuente del estrés que vivimos, podemos enfrentar los desafíos y luchar juntos contra el verdadero enemigo. Eclesiastés 4:9-12 (NVI) nos recuerda los beneficios que tenemos al ser acompañados por otros:  

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!

Una pareja elige cómo enfrentará su tormenta

Sara y Christian se sentaron con lágrimas en los ojos. Eran tan jóvenes, todavía tenían 20 años y llevaban a penas 20 meses de casados. Y ahora estaban enfrentando algo que nadie quiere pasar en la vida. Unos meses atrás, Sara y Christian estaban ilusionados anunciando su primer embarazo. Luego, se emocionaron al enterarse que tendrían un niño. Christian siempre había soñado tener un niño al cual enseñarle su deporte favorito: el futbol. Pero la vida se derrumbó para este joven matrimonio cuando el médico los llamó para explicarles los resultados de su última ecografía. El médico les dijo: “Lo más probable es que su bebé tenga un trastorno genético incompatible con la vida”.

Desde ese momento, Greg y yo hemos estado asombrados al ver cómo Sara y Christian han atravesado juntos este camino tan difícil. Han elegido intencionadamente afrontar esta tormenta como un matrimonio fuerte y perdurable, confiando en la fidelidad de Dios y eligiendo buscar la esperanza, el gozo y la paz de Cristo en todas sus circunstancias. La forma en la que ellos han elegido caminar juntos y unidos a través de esta temporada desgarradora, nos ha marcado para siempre y nos ha animado.

Afrontando juntos las tormentas de la vida

Pero, ¿cómo se mantiene unido un matrimonio como el de Sara y Christian? ¿Cómo hace cualquier pareja casada para afrontar juntos los retos de la vida? Sea cual sea la etapa en la que se encuentre su matrimonio o los problemas que estén enfrentando, estos son algunos consejos que les ayudarán a mantenerse unidos a través de las tormentas.}

  • Reconozcan que en la vida siempre habrá desafíos. Algo poderoso sucede cuando reconocemos simplemente que la vida traerá desafíos. Sí, tendrán que luchar. Sí, experimentarán emociones de dolor y tristeza. Pero, afortunadamente, también se tendrán el uno al otro. Como matrimonios cristianos, hemos sido llamados a recorrer estas temporadas con gozo. Junto a Cristo, podemos experimentar, paz, gozo, y perdón a través del poder del Espíritu Santo, incluso en las tormentas de la vida.

“Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho”. Santiago 1:2 (NTV)

  • Identifiquen al verdadero enemigo. La mayoría de las veces, cuando ocurre una crisis, las parejas empiezan a verse el uno al otro como el problema o la causa de la tormenta. La realidad es que el verdadero enemigo, Satanás, quiere separarle de su cónyuge porque odia el matrimonio y hará todo lo pueda para dividirlos.

“Jesús conocía sus pensamientos, y les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie.” Mateo 12:15 (NVI)

Incluso si su esposo o esposa ha tomado decisiones equivocadas que tengan un impacto negativo en usted o en su matrimonio, recuerde que a Satanás le encantaría ver cómo usted se aleja y huye de su relación. Pídale a Dios que sea Él quien dirija y guíe sus pasos, permita que Él tenga en sus manos todo lo que ocurra en su matrimonio.

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  • Vuélvase hacia Dios y Confíe en Él. El Señor nunca lo dejará ni lo abandonará. Él está esperando que usted se vuelva hacia Él en los momentos de necesidad. Recuerde que Él está planeando lo mejor para usted. Puede que no sea lo que usted tenía en mente, pero puede confiar en Él en todas sus circunstancias.

“Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.” Deuteronomio 31:6 (NVI)

  • Mantenga su corazón abierto y no pierda la esperanza. ¿Va a atravesar las tormentas de la vida amargado y enfadado o con el corazón dispuesto? Un corazón cerrado corre el riesgo de endurecerse, y un corazón endurecido hace que un esposo o esposa se comporte de formas que no son fieles a su carácter. A menudo se toman decisiones horribles como resultado de un corazón cerrado.

“—Moisés les permitió a ustedes divorciarse de sus esposas por lo obstinados que son[a] —respondió Jesús—. Pero no fue así desde el principio.” Mateo 19:8 (NVI)

Es esencial que reconozcamos que el bienestar de nuestro corazón es nuestra responsabilidad personal, de modo que no debemos esperar que nuestro cónyuge haga un trabajo para el que no fue creado. Cada uno de nosotros puede mantener un corazón vivo y pleno si acudimos a Cristo para que nos guíe hacia el perdón, la paz y la restauración.

  • Rodéese de una comunidad fiel y busque ayuda externa cuando la necesite. No dude en buscar la ayuda de una comunidad piadosa de amigos y familiares. Greg y yo decimos regularmente: “Se necesita un pueblo para criar un matrimonio”. Esto es especialmente cierto en tiempos de crisis y tormentas.

Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.” 1 Tesalonicenses 5:11, (NVI)

No permita que las tormentas de esta vida ahoguen su matrimonio. Sí, las tormentas vendrán, pero usted puede elegir si los fortalecerán a usted y a su matrimonio o si crearán división entre usted y su cónyuge.

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Erin Smalley es la portavoz estratégica de los ministerios matrimoniales de Enfoque a la Familia y es autora o coautora de varios libros, entre ellos “Crazy Little Thing Called Marriage”.

© 2020 Focus on the Family. Todos los derechos reservados. Utilizado con permiso. Publicado originalmente en inglés en focusonthefamily.com.

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